La obra de Mozart más dramática y más amada interpretada en la impresionante iglesia barroca de San Carlos Borromeo (1716-1737), la segunda iglesia más grande de Viena.
Mandada construir en honor del arzobispo de Milán, patrón de la lucha contra la peste, por el emperador Carlos VI, padre de Mª Teresa, como voto al terminar, en 1713, la epidemia de peste que azotó Viena y que se cobró la vida de unas ocho mil personas.
Obra del arquitecto Johann Bernhard Fischer Von Erlach y de su hijo Joseph Emanuel, con una altura de 80 m. y su característica cúpula, San Carlos Borromeo es la obra cumbre del barroco clásico en Austria, además de ser un símbolo del poder religioso y político de los Habsburgo, y uno de los templos barrocos más hermosos de toda Europa.
El Requien en Re menor, compuesto en 1791, es la última obra de Wolfgang Amadeus Mozart. A pesar de que falleció durante su composición, habiendo completado sólo algo más de dos tercios de la pieza, ésta se ha convertido en una de sus piezas más admiradas y apreciadas. Joseph Eybler y Franz Xaver Süßmayr, discípulos de Mozart, fueron quienes completaron el Requiem, contratados por la viuda del compositor, Constanze Mozart.


