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El Murciélago, J. Strauss

Opereta cómica en tres actos, con libreto de Karl Haffner y Richard Genée, basado en un ingenioso libreto en francés (Le réveillon, que viene a significar “la fiesta de fin de año”) que Henri Meilhac y Ludovic Halévy habían escrito para Offenbach, pero que éste nunca utilizó (ellos también escribieron el libreto original de Carmen para G. Bizet). La música es de Johann Strauss (hijo, 1825-1899) quien, en tan sólo seis semanas, elaboró la partitura para esta opereta; opereta sobre la cual el compositor y director F. von Weingartner afirmaría: “El Murciélago no es la mejor opereta: es la opereta”.

Fue estrenada, en alemán, en el Theater an der Wien de Viena el 5 de abril de 1874, bajo el título Die Fledermaus. Su estreno se produjo en un momento sumamente desfavorable debido a la gran crisis económica que sacudía a Austria (hacía pocos meses, la Bolsa de Viena se había derrumbado, en el conocido “Viernes negro”); esto hizo que El murciélago solamente se representase 17 veces, algo increíble para una obra de Strauss y que parecía anunciar un fracaso. Pero, sin embargo, la obra fue representada enseguida en otros países, obteniendo gran éxito, y convirtiéndose en una de las obras más representadas de su género.

El murciélago, de un género, entre la ópera y la opereta, muy próximo a la zarzuela española y a la comedia, supuso la culminación de la opereta. En ella rebosa el humor, el ingenio, la energía y la alegría de vivir; las ocurrencias se suceden una detrás de otra, siendo cada cual mejor que la anterior.

Son excelentes y de gran nivel también los papeles de los artistas, los cuales presentan exigencias que se acercan muchas veces a los de los cantantes de ópera.

El murciélago está considerada la obra maestra de Johann Strauss; cada número musical se convirtió en un gran éxito. Su música expresa de una forma increíble la magia de una ciudad y de una época con muchos problemas sin solución, pero rebosantes de capacidad creativa y optimismo. Su brillante obertura adelanta la atmósfera de baile así como algunos motivos líricos y grotescos.
Desde poco después de su estreno y todavía hoy en día, El murciélago está considerada la opereta vienesa por excelencia y se ha convertido en un “imprescindible” de la cartelera de fin de año de los Teatros austriacos, y también de algunos del extranjero, como el Metropolitan de Nueva Cork o el Covent Garden de Londres.

Argumento: La acción se sitúa en la Viena del siglo XIX y gira en torno al ajuste de cuentas que Falke quiere pasarle a Eisenstein por haberlo dejado, después de una fiesta de disfraces, abandonado en plena calle, borracho, a plena luz del día y vestido de murciélago. Varios enredos amorosos, juegos de seducción y de cambio de identidades, valses,… pero, sobre todo, humor y alegría.