En el s.XVI había un hospital, con su correspondiente iglesia, en Ballhausplatz, cerca de la iglesia de los Minoritas, el cual se trasladó en 1754 a Rennweg, cerca del Palacio de Belvedere. En este nuevo emplazamiento, y por orden de María Teresa, se construyó también la iglesia, según los planos del arquitecto Nikolaus von Pacassi, entre 1755 y 1763, para servir como iglesia del Hospital Imperial y siendo entonces denominada iglesia Imperial del Salvador Crucificado (Kaiserkapitalkirche zum gekreuzigen Heiland).
A finales del s.XVIII esta iglesia barroca del Salvador Crucificado fue entregada a la guardia polaca, pasando a denominarse iglesia de la Guardia Polaca (Gardekirche), aunque siguió estando dedicada al Salvador Crucificado.
Durante los s.XVIII y XIX varias naciones del Imperio de los Habsburgo pasaron a tener en Viena su propia iglesia y, así como por ejemplo la iglesia de los Minoritas (Minoritenkirche) pasó a ser la iglesia de la comunidad italiana en Viena, la iglesia de la Guardia Polaca pasó a ser, desde 1897, la iglesia de la comunidad polaca en Viena, quedando a cargo de los Padres Resurreccionistas polacos.
La iglesia de la Guardia Polaca fue restaurada entre 1890 y 1898, así como después de la II Guerra Mundial, durante la cual fue levemente dañada (tejado y ventanas).
Su interior, de estilo rococó, es un perfecto ejemplo del estilo de la época de María Teresa. En él destaca la pintura del altar mayor en la hermosa sección central del edificio, con su decoración en estilo rococó tardío realizada por Peter Strudel (el fundador de la Academia de Artes Plásticas) en 1712.
Iglesia de la Guardia Polaca
La antigua iglesia imperial del Salvador Crucificado y actual iglesia de la Guardia Polaca, es una pequeña pero hermosa iglesia de planta cuadrada, fácilmente identificable debido a la estatua que hay en su exterior: una estatua en bronce de Juan Pablo II, en homenaje al Papa polaco.