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Die Räuber, G. Verdi

Die Räuber, título alemán de I masnadieri (o Los bandidos en español) de Giuseppe Verdi, es la primera ópera del compositor que fue encargada por otro país que no fuese su Italia natal. Estrenada en el Teatro de su Majestad de Londres el 22 de julio de 1847, I masnadieri fue abordada por Verdi con su habitual atención al detalle. Si bien la trama es emocionante, I Masnadieri es además un interesante documento sobre la época en la que se compuso. Verdi insistió en que se contratase a determinados artistas para interpretar la obra, principalmente a la cantante de ópera sueca Jenny Lind, y concibió su música de manera que pudiera aprovechar al máximo sus talentos.

En la historia, Carlo, el hijo mayor del Conde Massimiliano, ronda malas compañías y se convierte en un bandido. Deseoso de reparar sus errores – el único modo de tener alguna posibilidad de casarse con su amada Amalia – escribe a su padre, pidiendo su perdón, para poder volver con su familia. Su padre, sin embargo, nunca llega a enterarse de sus intenciones; Francesco, hermano menor celoso de Carlo, intercepta la carta y envía su propia respuesta, diciendo a Carlo que su padre no quiere saber nada más de él. Seguidamente, con la ayuda de Arminio, el chambelán del Conde, hace creer a su padre que Carlo ha sido asesinado. Abrumado por la noticia, el Conde pierde el conocimiento y se derrumba.

La ambición manifiesta de Francesco no tiene límites. Aprovechándose del estado catatónico de su padre, organiza el falso entierro de Massimiliano: todo el mundo asume que Massimiliano ha muerto, pero en realidad está preso. Francesco se proclama el nuevo conde y elabora un plan para convertir a Amalia en su esposa. Arminio, acosado por la culpa, reúne a Carlo con Amalia y conduce al joven hasta donde está recluido su padre. Amalia sigue amando a Carlo, a pesar de que éste se haya convertido en un bandido. Carlo, sin embargo, no puede conciliar la devoción de Amalia con su juramento de lealtad a sus compañeros delincuentes. Como el público descubrirá esta temporada en la Ópera Popular de Viena, la solución de Carlo para solucionar su dilema es tan desesperada como trágica.

Puede que I Masnadieri no sea tan conocida como otras óperas de Verdi, pero posee sin embargo esa modernidad tan especial que siempre asociamos con su compositor. De hecho, Carlo podría ocupar el lugar de cualquiera de los antihéroes que encontramos en la literatura y el cine del siglo XX. Su música es igualmente extraordinaria y marca cierto cambio de dirección de Verdi. Mientras que los bandidos proporcionan el coro sólido y el canto de conjunto, que son un sello del compositor, son los solos, dúos y tríos, y la manera en que Verdi los utiliza para revelar los sentimientos más profundos de sus personajes, los que capturan realmente la atención del oyente.