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La Cenicienta, G. Rossini

Quizá subestimamos la gran importancia que tuvo la figura de Gioachino Rossini en el primer cuarto del siglo XIX. Antes de crear su deslumbrante éxito El barbero de Sevilla en 1816, a la edad de 23 años, ya había compuesto la sorprendente cantidad de dieciséis óperas. Rossini dominó el mundo de la ópera escribiendo unas cuarenta obras para el escenario antes de abandonar completamente el género cuando se acercaba a sus 40 años.

Si las razones de su retiro no están muy claras, y los historiadores debaten al respecto, de lo que no hay duda es sobre la popularidad de sus composiciones durante su vida. Cada representación de una obra de Rossini, quien poseía un don tanto para concebir tragedias como divertidas comedias, atraía a multitud de espectadores. La ópera La Cenicienta (La Cenerentola), estrenada en Roma el 25 de enero de 1817, menos de un año después del estreno de El barbero de Sevilla, obtuvo tanto éxito como su célebre predecesora.

Trabajando dentro de las limitaciones técnicas de principios del siglo XIX, La Cenicienta de Rossini abandona los elementos fantásticos del cuento de hadas Cendrillon (Cenicienta) de Charles Perrault – no hay ninguna calabaza transformada en carro de caballos, ni ningún hada madrina – sin perder por ello la magia propia del cuento de la Cenicienta. Con disfraces e identidades equivocadas que sirven para engañar a los personajes menos meritorios de la historia, hay multitud de momentos cómicos, si bien esta ópera de Rossini da también a los espectadores una lección sobre la naturaleza de la confianza y el perdón.

Y la música es gloriosa. Rossini no sólo era un importante representante del estilo bel canto sino que además revolucionó la manera en la que la música y la trama se entremezclan creando una forma operística dinámica y fluida, nunca antes escuchada o vista hasta entonces.

Personajes principales:

Don Magnifico, Barón de Montefiascone (bajo bufo)
Angelina, La Cenerentola, hijastra de Don Magnifico (mezzosoprano/contralto)
Don Ramiro, Príncipe de Salerno (tenor lírico)
Dandini, secretario de Don Ramiro (barítono)
Alidoro, filósofo, preceptor de Don Ramiro (bajo)
Clorinda, hija de Don Magnifico (soprano)
Tisbe, hija de Don Magnifico (mezzosoprano)
Servidumbre del palacio de Don Ramiro