Guía de Viena

Inicio / Programa cultural / Ópera / La clemencia de Tito, W. A. Mozart

La clemencia de Tito, W. A. Mozart

Los historiadores debaten a menudo sobre la razón por la cual Wolfgang Amadeus Mozart escribió La clemenza di Tito. De hecho, tuvo que interrumpir su trabajo en La flauta mágica  para componer esta ópera en un plazo que sería hoy considerado como imposible de respetar. Pero sus esfuerzos se vieron muy bien recompensados económicamente hablando y, además, Mozart creía que sin duda alguna la creación de una ópera que sería representada con motivo de la coronación de Leopoldo II, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, como rey de Bohemia sellaría la relación que mantenía con Praga desde el éxito de Las bodas de Fígaro.

El mensaje central de La clemencia de Tito era también de gran importancia para el Emperador: quería mostrar que la monarquía absoluta podía ser munífica en un momento en el que Europa estaba en plena convulsión a raíz de las revueltas políticas provocadas por la Revolución francesa.

En colaboración con Caterino Mazzolà, Mozart dio un nuevo aire al libreto de Pietro Metastasio, al cual se había puesto música varias veces ya durante el siglo XVIII. En la Antigua Roma, el emperador Tito, al rechazar a Vitelia, parece haber preparado el camino de su propia caída. Vitelia, cegada por la venganza, convence a Sexto para asesinar al emperador, a pesar de la amistad entre éste y Tito. La noticia de que Tito, finalmente, ha decidido hacer de Vitelia su esposa y la emperatriz, llega demasiado tarde a oídos de Sexto, quien ha prendido ya fuego a la ciudad imperial.

Estrenada el 6 de septiembre de 1791 en el Teatro de los Estados de Praga, y preparada para cautivar al público de la Ópera del Estado de Viena, La clemencia de Tito nos muestra a un Mozart en su momento más maduro. La música de esta obra presenta un asombroso juego de luces y sombras, por no hablar del momento en el que Roma es reducida a cenizas, uno de los momentos de más suspense en el mundo de la ópera.