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Peleas y Melisande, C. Debussy

Dado que no podía soportar ni la teatralidad de Wagner ni la maestría de Puccini, tenemos suerte de que Claude Debussy sintiera todavía que la ópera era un idioma en el que podía escribir. Basada en la obra simbolista homónima de Maurice Maeterlinck, Peleas y Melisande (título original en francés Pelléas et Mélisande), estrenada en la Opéra-Comique de París el 30 de abril de 1902, es todavía considerada por muchos como la única obra impresionista del género. Su historia comienza con el descubrimiento por Golaud de la misteriosa Melisande, la cual no puede, o decide no hacerlo, revelar al joven quién es ella en realidad. La pareja se casa pero Melisande pasa más tiempo con Peleas, el hermanastro de Golaud.

Cuando Golaud interroga a Peleas sobre la naturaleza de la relación que mantiene con Melisande, la tragedia y la muerte se suceden, pero con un giro respecto a las convenciones narrativas de la ópera: Arkel, el abuelo de Golaud y de Peleas, declara que la responsabilidad del cuidado de la niña de Melisande exige que la vida debe continuar.

Enfatizando el carácter efímero de las cosas, Debussy creó una música que, todavía hoy en día, parece alcanzar otro nivel. Peleas y Melisande anticipó la fascinante polifonía de La Mer (El mar), su poema sinfónico, mientras que las melodías que el compositor escribió para sus personajes recuerdan la calma de las segundas Mayores que aparecen tan a menudo en sus Preludios.

Como nadie en ninguna otra forma de arte, Debussy comprendió la libertad inherente a la música y encontró la manera de expresar la emoción a través de sonidos que nunca antes se habían escuchado. Por momentos, Peleas y Melisande, es como una piedra tirada al agua, con sus ondas eludiéndonos justo en el instante en el que pensamos que podríamos captar toda su belleza.

Debussy fue uno de los primeros compositores en interpretar el mundo no como lo vemos sino como lo sentimos. Para los enamorados de sus obras sinfónicas y de sus numerosas partituras para piano pero que todavía no han descubierto Peleas y Melisande, la representación de esta obra maestra en la Ópera del Estado de Viena esta temporada es un sueño hecho realidad.